Aunque no sirviera el humus de lombriz

Comparte:Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Email this to someone

Dicen que el humus de lombriz es el mejor fertilizante del mundo y que la lombricultura es lo máximo porque de ahí sale.

Sin embargo, en esta ocasión quiero decir que el humus de lombriz es lo de menos. De hecho, no me importaría si no sirviera ni para la mitad de lo que dicen.

Y conste que he utilizado humus de lombriz durante años y no he visto nada que le haga sombra.

Es, desde mi punto de vista, la forma más rápida de convertir basura en algo útil.

¿Entonces?

Para una casa, el humus de lombriz es lo de menos

He sacado tanto humus de lombriz con el tiempo que a podría hacer una casa de esas de lodo.

Lo he usado en macetas, en cajas, en el jardín, para que escarben mis perros y hasta para regalar a las que me hablan bonito.

Además, si haces suficiente, hasta una lana te llevas si lo vendes.

Y aún así, tendría mis lombrices aunque no sacaran ni un gramo de humus.

Porque en estos días, en que el concreto está por todos lados y ya quedan tan pocos jardines, la basura biodegradable ya no es biodegradable.

O bueno, sí lo es, pero ahora el proceso nos hace más daño que una rociada con insecticida.

Tira una cáscara de plátano en un jardín y empezará el proceso de reciclaje inmediatamente. Las bacterias benéficas comenzarán a reproducirse y a descomponer la cáscara.

Llegarán miles de insectos y pequeños seres que se encargarán de consumir todo y devolver a la tierra lo que es de ella, para seguir en el ciclo sin fin.

¿Y en la ciudad?

Tira una cáscara de plátano en tu cochera techada.

Las bacterias empezarán a consumirla, dejando un líquido apestoso que se esparcirá por el cemento y lo manchará.

La cáscara entonces se irá desecando, al no haber vida que la consuma. Con el tiempo se hará polvo que se irá con el viento, listo para fertilizar… ¿Qué? ¿Las malas hierbas que nacen en las grietas de las paredes?

¡Menos mal que es biodegradable!

En la ciudad, la materia orgánica es tan tóxica como un barril de desechos químicos de esos que hacen que te salgan tres ojos.

No hay quien la consuma, no hay donde se descomponga tranquilamente y, cuando termina, no hay qué fertilizar.

Pero con nosotros eso no pasa, ¿verdad? Tiramos la basura en su lugar y la dejamos todos los días para que se la lleve el camión.

Así ayudamos a nuestra ciudad y a nuestro planeta. Ajá… sobre todo.

El mayor daño a nuestro planeta

¿Cuál es la peor forma de contaminar el planeta? ¿Desechos químicos que envenenan el agua? ¿Humo que envenena el aire? ¿Radiación que te da cáncer y hace que te pongas verde?

Todas son pésimas y las tenemos por todos lados, pero hay una de la que pocos hablan: la interrupción del ciclo de la basura.

Regresando a nuestra cáscara de plátano, su descomposición en un jardín hace que todo valga la pena: crecerá una nueva planta, dando vida a millones de bacterias, insectos, gusanos, animales y quién sabe qué tantas cosas más.

Pero en el cemento no sirve de mucho. Es más, podría decirse que de nada.

Pero la gente no es así: tira la basura en su lugar. Eso cambia las cosas, ¿No?

Resulta que no…

La basura orgánica, que no tiene ninguna utilidad para una ciudad, se lleva a un tiradero que, de acuerdo a normas internacionales, probablemente tiene un recubrimiento para evitar que se filtre y contamine el agua subterránea.

Súper… así que toda esa basura orgánica que debería volver a la tierra, se convierte en una bolsa de plástico gigante que permanecerá enterrada, sin servir de nada a nadie, por miles y miles de años.

El suelo entonces va perdiendo su fertilidad, así que hay que echarle fertilizantes químicos, que son baras y fáciles de conseguir.

De ahí el suelo puede volver a sacar plantas que se irán a la cocina de gente responsable que tirará la basura en su lugar y esta se irá al relleno sanitario para perderse en una bolsa durante miles de años.

De ahí, el suelo necesita más fertilizantes para crecer más plantas y seguir con el ciclo de… ¿el relleno sanitario? ¿Quítale-al-suelo-lo-que-necesita-para-renovarse?

¿Qué contaminación es peor? ¿La que echa a perder el suelo o la que lo mata de hambre?

Difícil de escoger, ¿verdad?

La lombricultura casera puede interrumpir ese círculo vicioso

Jaja, ya suena a que con unas lombrices puedes salvar el planeta, pero es una forma de poner tu granito de arena.

Así que, aunque el humus de lombriz no fuera tan buen fertilizante, el solo hecho de romper con el ciclo del relleno sanitario cambia las cosas.

Aunque hay lugares en donde la basura orgánica se está utilizando para composta y algunas otras cosas, la realidad es que todavía falta mucho, mucho tiempo para que sea una práctica tan extendida como la de recoger la basura.

Todos los días aumentan las “bolsas” de basura orgánica que estarán enterradas durante milenios, sin servir de nada, perdidas en un agujero negro que solo se activará hasta que el suelo vuelva a tener lo que es suyo.

Rompe el ciclo del relleno sanitario. Podrás presumirle a todos que a tú sí te ocupas de la ecología y tendrás un hogar más verde, en tu casa y en tu ciudad.

Comparte:Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Email this to someone

Acerca del autor

Soy ingeniero en sistemas computacionales, entusiasta de la naturaleza, el aire libre y llevo más de 10 años haciendo lombricultura casera.