Lixiviado en lombricultura casera

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Lixiviado de lombricultivo

Lixiviado del lombricultivo

Como ya había dicho, hoy voy a comentar acerca del famoso lixiviado que se obtiene de la lombricultura. ¿A poco no apantalla la palabra? Cuando la oí por primera vez me dije “qué palabrota, me la voy a aprender de memoria, lixiviado, lixiviado, lixiviado”, pero en sí se refiere al líquido que escurre de tu lombricario cuando lo riegas.

Si has seguido el manualito de “Lombricultura casera en 7 sencillos pasos” y tienes tu caja con drenaje, entonces cuando riegas hay agua que escurre, ya sea en la tierra (si tienes patio) o en alguna bandeja, si tienes el lombricultivo sobre cemento.

Éste líquido, que también se conoce como percolado, cuenta con algunas de las propiedades de humus de lombriz, ya que viene directamente de ahí. En muchos sistemas, éste mismo líquido se puede reciclar para regar con él una y otra vez, aumentando la concentración de nutrientes con cada ciclo.

Hay algunas personas que consideran éste líquido igual de efectivo a la hora de fertilizar y mucho más fácil de manejar que el humus de lombriz. A éste respecto he de decir que ambos funcionan bastante bien y que sí, el líquido es a todo dar, pero hay una distinción importante en la lombricultura casera.

Donde normalmente se maneja es en instalaciones más grandes que alimentan sus lombrices con estiércol de algún herbívoro, principalmente vacas y caballos. Aquí no hay problema porque incluso el estiércol sin consumir por las lombrices se puede utilizar para hacer fertilizante líquido sin necesidad de lombrices.

Si lo usas para lombricultura es algo parecido; el lixiviado sigue agarrando nutrientes conforme lo reciclas y, de acuerdo a lo que comenta Modesto Leal (gracias por el dato, por cierto), con 10 recicladas tienes un líquido fertilizante.

Sin embargo, para lombricultura casera hay un detalle muy importante: el lixiviado trae otras cosas que no son fertilizantes. Recordando que nosotros alimentamos a nuestras lombrices con basura, lo que va escurriendo después de regar incluye líquidos de los desechos.

Por eso, el lixiviado casero puede tener un olor bastante feito y no tiene tantos nutrientes como el de estiércol de vaca. A éste líquido hay que darle muchas recicladas hasta que se estabiliza y se le quita el olor a bombo, normalmente ya para la hora que hay que vas a cosechar el humus.

Para que no te corran de la casa junto con líquidos pestilentes, recicla este lixiviado hasta que tu caja ya tenga casi puro humus. Entonces ya lo puedes guardar en un lugar obscuro y dejar que madure por un par de semanas.

Trata de no utilizarlo para nada en los primeros días ya que se verá como el de la foto: esa burbuja y esa nata que se ven en el agua no son por fertilizante. Ese tanque normalmente está tapado para que no huela feo. Si los vecinos ya creen que estoy medio lurias, no tiene caso darles razón para que me corran.

Por último, hay que hacer la distinción de que éste líquido no es lo mismo que lo que llaman “humus líquido” o “té de lombriz”. Y bueno, esos dos se quedan para otra entrada.

 

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Acerca del autor

Soy ingeniero en sistemas computacionales, entusiasta de la naturaleza, el aire libre y llevo más de 10 años haciendo lombricultura casera.